En un partido vibrante y muy sufrido, los chicos ganaron el clásico rioplantese por 62-53 y se metieron en Bulgaria 2020. Mañana, ante EEUU.

En la jornada del viernes se disputaron los cuartos de final de FIBA Américas U16, que se celebra en Belém, Brasil. La Selección Nacional de la categoría derrotó a Uruguay por 62-53 y no solo se metió en semifinales, sino que además se aseguró uno de los cuatro boletos para el Mundial U17 del año que viene en Bulgaria, manteniendo vigente la asistencia perfecta de nuestro país en dicha cita. Argentina jugó su mejor partido del torneo en el día más importante. Fue un juego vibrante, cargado de nerviosismo, donde los dirigidos por Juan Gatti mostraron mucha personalidad para sacarlo adelante. Los chicos nunca estuvieron en desventaja, pero debieron sufrir los embates de un durísimo equipo uruguayo que vendió cara la derrota. La presión defensiva generó pérdidas y oportunidades para Argentina, que contó con un Francisco Conrradi suelto e inspirado. El chaqueño se disfrazó de héroe, siendo el más destacado del partido. Finalizó con 25 puntos (9/14 de cancha, 4/8 en triples) y varias acciones que le dieron aire y confianza a los suyos en momentos de mucha tensión.

En el inicio del partido privó el nerviosismo. La importancia de lo que estaba en juego, hizo que abunden las imprecisiones y que ninguno pueda entrar en ritmo. La primera canasta del encuentro llegó después de haber transcurrido cuatro minutos, con una conversión en contragolpe. Pero luego, el ingreso de Francisco Conrradi le dio otro aire a Argentina. El joven de Quimsa anotó nueve puntos consecutivos para que los suyos metan un parcial de 11-2 y Argentina se lleve el primer cuarto por 16-8. En el segundo capítulo, la defensa volvió a ser la estrella para los dirigidos por Juan Gatti. Conforme pasaban los minutos, el trámite se iba volviendo cada vez más friccionado. El trabajo defensivo del conjunto nacional le cerraba los caminos a su rival y provocaba gran cantidad de pérdidas. Pero del otro lado, no podía liquidar las acciones que generaba. El clima y los nervios afectaban su efectividad cerca del aro y su capacidad para tomar buenas decisiones. Al entretiempo, el parcial era de 27-22 a favor de Argentina en un partido de goleo bajo y mucha tensión.

A la vuelta de los vestuarios, Conrradi y Caffaro lideraron un excelente comienzo del equipo, que con otro parcial de 11-2 sacó máxima de 14. Conrradi desde el desequilibrio y Caffaro desde la potencia para atacar el aro y romper el bloque defensivo de rival, le dieron tranquilidad en el marcador a los de Gatti. Pero de ahí en más, Uruguay creció de la mano de su defensa interior, que colapsó sobre Roveres; y de un ataque más prolijo, que redujo las imprecisiones. Al comienzo del último capítulo, la ventaja para Argentina era de siete. En el epílogo, Conrradi y la defensa les devolvieron la ventaja a los chicos. El chaqueño, referente absoluto de la ofensiva, pareció ser el jugador al que menos le pesó la situación, tomando buenas decisiones y creciendo en los momentos importantes. Argentina se aferró a esa ventaja y no permitió que corriera peligro en los últimos minutos, asegurando la victoria por 62-53 y desatando los festejos.

Con este resultado, los chicos consiguieron el ansiado boleto al Mundial U17 del año que viene en Bulgaria y accedieron a las semifinales de este sábado a las 20.30hs. Allí lo espera Estados Unidos, el campeón defensor, que nunca ha perdido un partido en la historia del certamen.

Raúl Ruscitti
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