La temporada de Atlético de Rafaela viene siendo plagada de partidos a partir de la doble competencia, entre el campeonato de la Asociación Rafaelina de Básquet y su lugar en la Liga Federal. Hasta aquí, en el certamen nacional se jugaron siete encuentros, cumpliendo con la primera rueda y cerrando con un registro de dos triunfos y cinco derrotas.

Si se analiza con detenimiento, el panorama de Atlético era el esperado, más si se tiene en cuenta que apenas sumó dos caras nuevas en relación al plantel que se consagró campeón local en 2025: Nehuén Rosé y Mika Montoya. Este último, arribado a la ciudad a finales de marzo, dialogó con BASQUETOTAL luego del triunfo ante Independiente por una nueva fecha del Apertura «Raúl Cagliero».

«Recién estoy llegando a la ciudad. Llevo cuatro partidos entre Liga Federal y Primera local», reconoció el oriundo de Mar del Plata. Su llegada, comenta el propio protagonista, estuvo ligada al vínculo entre Claudio Requejo, entrenador Celeste, y Juan Ignacio Varas, histórico jugador de Unión de Mar del Plata. «Terminé de jugar Liga Argentina y Juani, que jugó con Claudio en Italia, hablaron para que me sume. Yo accedí porque quería seguir jugando y me recibieron muy bien», afirmó.

Respecto al presente en la Liga Federal, Montoya sostuvo que pese a no arrancar de la mejor manera posible, se irán adaptando a la categoría. «Estamos a una o dos victorias del quinto y del cuarto. Creo que con un poco más de tiempo, antes del final del torneo, vamos a subir un poco más», se ilusionó.

En tanto, en relación a los objetivos del semestre, no olvidó el torneo doméstico. «Hay que luchar hasta donde se pueda en el Federal, tanto en la Fase Regular como en los Playoffs, que es donde la historia cambia. Y en el torneo local, buscar el campeonato», sentenció.

En sus dos compromisos en Liga Federal, Mika totalizó 24 puntos, promediando doce por juego. Además bajó un total de 15 rebotes y dio 11 asistencias. En cuanto a la Asociación Rafaelina, promedió siete puntos y seis rebotes.